miércoles, 10 de marzo de 2010

Crisis


''Habrá cambios en la superficie de la tierra: temblores y terremotos en América del sur y Méjico. Grandes erupciones del Vesubio y el Etna en Italia, que precederán un terremoto de gran intensidad en California. Tres meses después, se producirá un terremoto que sacudirá Nueva York y la costa atlántica de EEUU. Terremotos en el centro de EEUU harán que los grandes lagos se vacíen en el valle del Misissipi. Japón desaparecerá bajo las aguas. Partes de la costa china se hundirán, y también diversas zonas de Arabia, India, Nueva Escocia y gran parte de Escandinavia. Finalmente, habrá un cambio del eje magnético con inversión de la polaridad, tal como ya predijo Edgard Cayce. Será un cambio que se producirá en menos de 24 horas, a lo que seguirán tres días de seísmos de gran intensidad, que modificarán el aspecto de la superficie terrestre.''


Camino y me dirijo al mismo lugar, pero esta vez observando todo aquello que, dentro de lo malo, sigue siendo eternamente maravilloso. Todo aquello que no se puede perder y que se debe apreciar.

El tiempo que nos quede libre debería ser exclusivo para pararse a observar, agradecer y admirar que, a pesar de todo, el Hombre estuvo aquí, haciendo todo tipo de cosas: buenas y maravillosas, pero también malas y catastróficas.
Ese es el problema de la Humanidad actual. Que no tiene tiempo de pensar...



y la galletita de la suerte del Facebook dice:
No desesperes, estás haciendo lo correcto, el fin justificará los medios

martes, 9 de marzo de 2010

144.000

Oí detrás de mí una gran voz como de trompetas que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.
Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candelabros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un citno de oro.
Su cabeza y sus cabellos eran blancos como vblanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; gente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.
Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rotro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.
Cuando le ví, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto: mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.





''1 Después de esto vi cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre árbol alguno.

2 Vi también otro ángel, que subía desde donde sale el sol y que tenía el sello del Dios vivo. Clamó a gran voz a los cuatro ángeles a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3 diciendo: «No hagáis daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. 4 Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.

5 De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil. De la tribu de Gad, doce mil. 6 De la tribu de Aser, doce mil. De la tribu de Neftalí, doce mil. De la tribu de Manasés, doce mil. 7 De la tribu de Simeón, doce mil. De la tribu de Leví, doce mil. De la tribu de Isacar, doce mil. 8 De la tribu de Zabulón, doce mil. De la tribu de José, doce mil. De la tribu de Benjamín, doce mil sellados.
9 Después de esto miré, y vi una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas.Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en sus manos.

10 Clamaban a gran voz, diciendo:
«¡La salvación pertenece a nuestro Dios,
que está sentado en el trono,
y al Cordero!».
11 Y todos los ángeles que estaban en pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, se postraron sobre sus rostros delante del trono y adoraron a Dios, 12 diciendo:
«¡Amén!
La bendición, la gloria,
la sabiduría, la acción de gracias,
la honra, el poder y la fortaleza
sean a nuestro Dios
por los siglos de los siglos.
¡Amén!».
13 Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: «Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?». 14 Yo le dije: «Señor, tú lo sabes». Él me dijo: «Estos son los que han salido de la gran tribulación; han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios y lo sirven día y noche en su templo. El que está sentado sobre el trono extenderá su tienda junto a ellos.
16 »Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno, 17 porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas vivas. Y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos''.

lunes, 8 de marzo de 2010

ASI ES

No eres feliz por que no observas a tu alrededor, no eres feliz por que no aceptas la vida con todo su esplendor, no eres feliz por que en la vida todo no es felicidad también hay tristeza, hay odio, hay rencor, hay amor, hay paz y eso lleva a que siempre estés en cambio una y otra vez, por eso no eres feliz no aceptas las cosas de tu alrededor, no aceptas los cambios, y lo mas importante no eres feliz por que no entiendes que es felicidad. La felicidad es un estado de ánimo, es un sub-sentimiento que hace parte de la alegría, la felicidad es algo momentáneo, como un helado se va derritiendo, por eso no es eterno, como la tristeza siempre comienza y terminara por esa razón no eres feliz por que es solo un estado de la alegría; ahora busca una forma de tener alegría algo que te llene en el alma, algo que haga que tu alegría llene tu espíritu y andes con el, así hallaras mucho mas que alegría, mucho mas que paz podrás ser aun mas feliz y dejar de sufrir un poco menos.

Es como Romeo, antes de que conociera a Julieta vivía sin felicidad, sin alegría, sin satisfacción que debería tener nuestra vida, hasta que un día encontró a Julieta, y se dio cuenta que había algo por lo que verdaderamente valía la pena vivir, o que le daba alegría, le daba satisfacción

miércoles, 3 de marzo de 2010

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: «¿Platero?» y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe en no sé qué cascabeleo ideal...
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
-Tien' asero...
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

JUAN RAMON JIMÉNEZ