Una persona. Y conmigo, dos.
Tres, cuatro... luego llegaron más. Un pequeño grupo del cual me sobraba alguna persona.
Y derepente, fueron demasiadas. Desee que se marcharan.
Pero entonces quien sobraba era yo.
Toda mente inquieta busca su camino. Invierte toda su vida en hallarlo. Y, probablemente, eludió lo permitido.
lunes, 13 de diciembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
Algunas situaciones que crean ciertos estados de ansiedad, solamente pueden resolverse de una manera.
Es probable que creyeras que tus actos o tus palabras no fueran a resultar de esa forma para el resto. Quizá actuaste de una determinada manera y el prójimo se lo tomó con un singificado negativo que para tí no habría existido jamás.
Dependemos demasiado del resto, y no hay manera de liberación por la simple definición humana. Soy y seré animal social. Con todo lo que ello conlleva.
Y cada vez estoy más harta de ello.
.....mierda.....
Es probable que creyeras que tus actos o tus palabras no fueran a resultar de esa forma para el resto. Quizá actuaste de una determinada manera y el prójimo se lo tomó con un singificado negativo que para tí no habría existido jamás.
Dependemos demasiado del resto, y no hay manera de liberación por la simple definición humana. Soy y seré animal social. Con todo lo que ello conlleva.
Y cada vez estoy más harta de ello.
.....mierda.....
viernes, 19 de noviembre de 2010
A veces estaría bien poder cambiar de aires totalmente. Despertar un día y que todo fuese distinto.
Aquellos a los que amabas, serían aquellos a los que odiar. Y los que antes eran amigos, se convertirán en desconocidos. Y al revés...
Sólo me gustaría poder conservar algo del presente invaribale. El resto, lo cambiaría todo.
Aquellos a los que amabas, serían aquellos a los que odiar. Y los que antes eran amigos, se convertirán en desconocidos. Y al revés...
Sólo me gustaría poder conservar algo del presente invaribale. El resto, lo cambiaría todo.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Quasi-Ensayo antropológico
Hay gente que viene, y gente que va. Solemos estar tan ocupados que nunca sabemos si vamos o venimos. Gente a la que mirar, y gente a la que observar.
Siempre hay personas superfluas, de mentes y actitudes triviales. Que parecen no tener más fondo del observable a simple vista. Carentes de empatía, superficiales y realmente prescindibles.
Y sin embargo, son felices.
Pero hay otro tipo de gente. Personas buenas. Almas que no entienden de odios. Ni de rencor.
Una vida pura, cálida, transparente.
Y sin embargo, existe.
Siempre hay personas superfluas, de mentes y actitudes triviales. Que parecen no tener más fondo del observable a simple vista. Carentes de empatía, superficiales y realmente prescindibles.
Y sin embargo, son felices.
Pero hay otro tipo de gente. Personas buenas. Almas que no entienden de odios. Ni de rencor.
Una vida pura, cálida, transparente.
Y sin embargo, existe.
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